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El contable de ayer, el asesor de hoy

Raúl Ruiz | 18 junio, 2018

Hacemos un repaso a la realidad de la profesión contable actualizando el contenido de este post, en el que se muestra que las asesorías y despachos profesionales están en constante modernización en las últimas décadas yendo directamente a la par con el auge de la tecnología.

  • Descubre la opinión de más de 3.000 asesorías y despachos profesionales de todo el mundo en el informe actualizado a 2018
  • Un 39% de los despachos profesionales considera que ha adoptado la tecnología en una fase temprana para su negocio

El futuro de la profesión de contable puede generar una sensación desconcertante. La realidad actual es muy diferente a la existente hasta hace poco tiempo. Como resultado, se mezclan los temores y las buenas expectativas en un contexto que plantea diversos retos.

Los principales puntos de atención en torno al futuro de la profesión de contable

La evolución de la profesión de contable viene marcada por diferentes motores, circunstancias que caracterizan el entorno actual y las perspectivas de futuro.

La visión internacional del contable

Por un lado, cada día es más patente la necesidad de seguir dando pasos en el proceso de aproximación de las normativas contables en diferentes países. Esos cambios, en general, afectan de una forma diferenciada a las pymes, con el fin de no introducir más complejidades de las necesarias a sus obligaciones.

Sin embargo, esa necesidad surge en un contexto en el que cada día más PYMES se internacionalizan. Lo hacen startups que comienzan a tener éxito, pero también profesionales que prestan servicio en diferentes países, comercios que ven la oportunidad de comenzar a abrirse al exterior en su tienda online, pequeños talleres enfocados a la exportación…

Eso exige, por un lado, aportar conocimiento de las obligaciones contables que puedan llegar a encontrarse en los países de destino. Por otro, requiere reforzar los conocimientos del propio asesor sobre contabilización de operaciones de comercio, inversión y financiación internacional. Y también será cada vez más frecuente que estas PYMES reclamen asesoramiento sobre materias contables relacionadas con su proceso de internacionalización.

El contable ante las nuevas generaciones de empresarios

Generaciones como los millennials o la generación Z van a marcar el futuro de la profesión de contable. El reto está, por un lado, en comprender el contexto de cada una de ellas. Será un condicionante muy importante de los requerimientos que exigirán a su asesor.

Pero, por otro lado, hay que entender en toda su profundidad la diversidad que hay dentro de los miembros de una misma generación. Una parte muy relevante del futuro de la profesión de contable pasa por la prestación de nuevos servicios de valor añadido. Comprender los rasgos de los diferentes perfiles de emprendedores que van llegando es el primer paso para poder trazar una correcta estrategia de segmentación.

El reto tecnológico del contable del futuro

La contabilidad es, ante todo, una fuente de información. Por lo tanto, entra dentro del corazón de los principales ámbitos de impacto de las nuevas tecnologías. No olvidemos que los algunos de los avances más decisivos llegan en información y comunicaciones.

La automatización es un camino que va a producir un profundo cambio en la gestión. Los emprendedores van a poder tener a su alcance mejores herramientas y van a ganar mucho tiempo.

El cambio para el contable es muy trascendente y no pocos tienen miedo. El centro de su trabajo no va a ser tanto cumplimentar tareas concretas como acompañar al cliente. Muchas labores cotidianas en las asesorías están en proceso de automatización, pero lo que no se va a robotizar son las necesidades del cliente. Son crecientemente complejas, ambiguas, cambiantes y se enfrentan a una elevada incertidumbre.

La especialización del contable del futuro

Una parte relevante de la actividad de los contables ha venido marcada por la repetición de los mismos servicios a diferentes clientes. Fundamentalmente, han estado ligados al cumplimiento de obligaciones legales. Además, esos clientes eran más o menos estables en el tiempo. De esa manera, no ha venido siendo raro ver algunos a los que les lleva las cuentas el mismo despacho desde hace muchos años.

Ahora, el catálogo de servicios se amplía enormemente. La información contable y los sistemas que la generan seguirán siendo el eje central. Sin embargo, es previsible que cada vez cobren más importancia servicios no estrictamente relacionados con el cumplimiento de obligaciones:

  • asesoramiento en la gestión de la tesorería
  • seguridad de la información contable
  • análisis contable
  • presentaciones a terceros de información financiera
  • empleo de la información financiera en la elaboración de proyectos
  • costes
  • previsiones
  • gestión de riesgos
  • asesoramiento en la gestión
  • sistemas de control financiero…

Y, dentro de cada una de las áreas, habrá necesidades muy particulares de un grupo de clientes. Para poder ofrecer un servicio de calidad, será necesario invertir en formación y especialización. Y, para poder amortizar esa inversión, habrá que tener un suficiente número de clientes con esas necesidades especializadas. Eso exigirá medidas para ampliar el radio geográfico de actuación, prestando muchos servicios allá donde lo requiera el cliente y otros por métodos telemáticos. Igualmente, puede ser más necesario colaborar con otros despachos.

La situación actual, ¿qué hay de nuevo para las asesorías y despachos profesionales?

Si comparamos algunos de los resultados de este año con los del año pasado, vemos cómo la actividad del asesor contable ha cambiado y evolucionado. Para empezar, un buen dato: un 56% de los despachos profesionales afirma que sus ingresos han aumentado en los últimos 12 meses. Y es que en 2017 el entorno comercial fue difícil para cualquier tipo de negocio, así que saber que la mayoría de despachos profesionales va en contra de esta tendencia es una buena noticia. En este sentido, la competencia sigue siendo una de sus mayores preocupaciones, considerada un problema por un 67% de los encuestados.

A nivel tecnológico, una clara mayoría de los profesionales del sector afirma que la nube facilita su función al permitirles la colaboración con los clientes y una mejora en la oferta de servicios. Por eso, más de la mitad de ellos (un 53%) ha adoptado una solución de gestión en la nube para el despacho. Por lo que podemos afirmar que la revolución en la nube o cloud computing anunciada desde hace tiempo se ha producido claramente en este sector.

La Inteligencia Artificial (IA) empieza a ser algo que interesa al sector: un 66% invertiría en ella si les permitiera automatizar tareas laboriosas y repetitivas, y un 55% prevé usar la IA en los próximos tres años. Datos que muestran uno de los mayores cambios de mentalidad del sector, ya que hasta hace un tiempo era un vago espejismo en el horizonte tecnológico, siendo ahora una realidad en el mundo empresarial (al igual que en el de consumo).

 

Fuente: SAGE

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